miércoles, diciembre 05, 2007

A medio camino...

Hace unos días, conversaba con una amiga sobre las consecuencias de la atracción intelectual y la física en nosotros y nuestras relaciones sociales. Si nos gusta alguien porque cumple ciertos parámetros físicos, académicos, profesionales, culturales o qué se yo, manejamos las cosas con la cabeza, medimos los movimientos y actuamos después de reflexionar.
Si, por el contrario, existe una evidente, incontrolable y peligrosa atracción química, hormonal, superficial, es muy difícil calcular nuestros pasos y vamos a toda velocidad tras la persona que produce reacciones intensas y fundamentalmente sexuales en nosotros.
Pero... Qué pasa cuando ambas situaciones se combinan? Conocemos a alguien que además de complementar nuestra vida, retar nuestros conocimientos, compartir nuestros gustos y agregar nuevos placeres también enloquece nuestro cuerpo, nuestra piel, desata nuestras fantasías ocultas, las hace realidad y las mejora.
Es allí donde el corazón, ese que está a medio camino entre nuestro centro intelectual y nuestro centro hormonal, entra en acción. El amor nos llena y empezamos a unirnos a esa persona inevitablemente, queremos pasar cada vez más tiempo juntos y conocer más cosas de ese fascinante mundo que gira cuando conversamos.
El amor, que de a poco nos va borrando las malas experiencias, los decretos de "nunca volveré a enamorarme", los miedos al abandono y el engaño... El amor que nos hace más grandes, más fuertes, más sabios.
El amor es totalmente perfecto, el problema somos los humanos que, con nuestras necedades, manías y limitaciones lo imperfeccionamos... Y es allí donde empieza a doler.
PD: la vida me ha puesto una nueva prueba en la vía y prometo actuar con más inteligencia y menos impulsividad porque quiero hacerlo bien!!!

1 comentario:

Ivana Carina dijo...

Bravo Di!!!
Vamos amiga!!!
Ya sabés que "echando a perder se aprende!" jaja!!
Pero no te preocupes, los golpes nos hacen madurar y nos dan un poco de sabiduría..., aunque por ahí enloquezcamos! jijij!!
Dale para adelante y ya sabés lo que tenés que hacer: seguí a tu corazón, pero hacele caso a tu mente!
Besotes!!!
Y me alegro por vos!!!